Homenaje a
SALVADOR
SEGUÍ
en Tornabous,
su pueblo natal
La madre de Salvador Seguí, Dolors Rubinat, era natural de Tornabous, una
pequeña localidad de la comarca del Urgell, en la provincia de Lleida. Aunque
Seguí aparece inscrito en el registro civil de Lleida, desde esta población se
le reivindica como conciudadano.
La relación personal de El
Noi del Sucre con la localidad fue efímera ya que pocos días después de
su nacimiento sus padres se trasladaron a Lleida (lo que puede explicar la
inscripción en la capital) por motivos de trabajo (su padre era panadero) y dos
años después al barrio del Raval de Barcelona.
Quizás en alguna de sus giras
propagandísticas recaló en su pueblo natal, pero eso es algo que no podemos
asegurar. No obstante, en los últimos años desde colectivos libertarios, CGT,
el ayuntamiento y la ciudadanía de Tornabous se está haciendo un trabajo
reivindicativo y de difusión de la figura y la trayectoria de Seguí: se
presentó el libro “Escola de rebel-lia”
en la sala de plenos del ayuntamiento, se le puso su nombre a una plaza…
En esta línea, el pasado 16 de abril, el
colectivo libertario A les Trinxeres de les Terres de Ponent
(comarcas de Lleida) organizó una serie
de eventos en homenaje al prestigioso anarcosindicalista.
Durante la jornada se realizó un mural en
la pared del campo de fútbol; una conferencia en el pabellón multiusos sobre su
trayectoria personal, sindical y social a cargo del presidente de la Fundación
Salvador Seguí (Emili Cortavitarte); el descubrimiento de una placa explicativa
de su vida y militancia; una comida fraternal; la actuación de los payasos El
duet simpàtic para las más pequeñas; y un debate sobre la vigencia del anarquismo
en la actualidad, en el que intervinieron la historiadora Dolors Marín y
Lorenzo Morales, cantante del grupo punk rock andaluz ‘El Noi del Sucre’.
La intensa velada finalizó con las
actuaciones musicales de la novena edición del Festival “Solidaritat és força”: ‘El
Noi del Sucre’, ‘Undécimo Mandamiento’, ‘Karbunklo’, ‘Kakafina’ y ‘Harloks’.
En el pabellón hubo diversos tenderetes, entre
ellos el de la Fundació ‘SALVADOR SEGUÍ’
de Catalunya, y un flujo constante de personas de las más variadas edades, estéticas
y procedencias. Debemos felicitar al colectivo A les Trinxeres por su capacidad
organizativa y su voluntad integradora.